Las tiernas conejitas vuelan sobre las notas de las melodías, estimulando las primeras percepciones auditivas y visuales del recién nacido. Para acompañarlo en el mundo de los sueños y hacer más dulce su despertar, los padres pueden elegir entre tres diferentes modalidades: relajantes melodías clásicas, rotación de las conejitas acompañada por la música y movimiento sin música. El carrusel dispone también de una luz antioscuridad con forma de estrella que ilumina la habitación y tranquiliza al niño. Las conejitas, suaves y bordadas, se pueden utilizar por separado como las primeras compañeras de juego. El carrusel electrónico se coloca fácilmente en la barandilla de la cuna, gracias al asa regulable.